PATRIMONIO NATURAL

Castillo de Villasobroso

sobroso1.jpg  Villasobroso. Mondariz.


 

Cuando hace años, se hacia el trayecto de Ourense a Vigo por la carretera nacional, pocos kilómetros antes de Ponteareas, en la bajada de Vilasobroso, veíamos majestuoso un castillo encima de un alto peñasco. Hoy en día este viaje se suele hacer por la autovía Rías Baixas por lo tanto para esta visita tendremos que salir de ella y circular por la carretera antigua.

Sus orígenes se remontan al siglo IX cuando Bermudo II se refugia en la fortaleza durante la batalla de Portela Arenaria (hoy Vilasobroso) entre sus partidarios y las tropas de Ramiro II, rey de León. En tiempos de Alfonso V es conquistado y saqueado por Almanzor. En el año 1.095 los Condes de Galicia, Doña Urraca y Don Raimundo de Borgoña, conceden el señorío de Sobroso al obispo de Tuy, Aderico. La misma Doña Urraca es recluida en este castillo por los nobles gallegos después de su segundo matrimonio con Alfonso I de Aragón, y logra huir por un pasadizo hasta el río Tea. A la muerte de la reina, los nobles gallegos proclamaron rey de Galicia en el Sobroso a su hijo Alfonso, que más tarde será coronado emperador como Alfonso VII en el 1.135.

También aquí se celebró la boda del rey de Portugal, Don Dinís "El Trovador", con Doña Isabel, hija de Pedro III de Aragón, más tarde canonizada como Santa Isabel de Portugal. En 1.396 Don Juan I de Castilla concedió la jurisdicción a Don Pedro Ruiz Sarmiento, señor de Ribadavia, pasando a ser el castillo cabeza y señorío del condado de Salvatierra con el rango de marquesado. En esta época es cuando se convierte en una inexpugnable fortaleza. En el siglo XV el castillo de Sobroso es destruido por los irmandiños y reconstruido por Don Diego García Sarmiento en su configuración actual. A causa de la rivalidad de los Sarmiento con los Sotomayor, sufrió el asedio de Pedro Alvarez de Sotomayor, Conde de Camiña y más conocido por Pedro Madruga, que desde la vecina Picaraña sitia la fortaleza con 5.000 soldados de infantería y 1.000 de a caballo. Finalmente se tuvo que retirar sin conseguir allanar la fortaleza. En el 1.613 el rey Felipe III nombra Conde de Salvatierra a Diego Sarmiento de Sotomayor, Señor de Sobroso y Mendoza. Y por último en 1.625 Felipe IV le otorga a los Sarmiento el titulo de Marqueses de Vilasobroso. Hasta el siglo XVIII es cabeza de una amplia jurisdicción y pierde su papel defensivo con lo que cae en el abandono. En 1.923 lo adquiere Alejo Carrera Muñoz y lo restaura con su propia fortuna. En 1.981 lo adquiere el Ayuntamiento de Ponteareas para dedicarlo a museo etnográfico y parque natural.

La construcción, muy robusta y austera, consta de tres cuerpos. Los dos primeros, simétricos y separados por un estrecho pasillo sin cubierta, destinados a habitaciones y salones. El tercero, la torre del Homenaje de planta rectangular y muros de casi metro y medio de grueso con coronación almenada y garitas cilíndricas en sus cuatro esquinas. El conjunto lo circunscribe una robusta muralla almenada, con cubos circulares de defensa y puerta hacia el sur. Aquí hay un amplio patio que posiblemente hiciese la labor de patio de honra y una capilla en la zona norte.

Comenzamos la visita atravesando la puerta del coto con el escudo de armas de los Sarmiento y de los Valladares. A sus lados conserva dos torres con cuerpo de guardia en cada una de ellas. Comenzamos la ascensión rodeando el monte y podemos ver a los lados de la carretera varias áreas de descanso. Llegando al castillo, a la derecha, hay unas cercas con avestruces, ciervos, gamos, asnos y caballos.

Dejamos el coche en la zona de aparcamiento. Empezamos la visita subiendo por una pista bien cuidada y que rodea el muro exterior del castillo desde el oeste al este; desde aquí podemos ver la increíble extensión que se domina desde la fortaleza. Llegamos a la puerta, con puente levadizo, foso y vestigios de reja. Una vez entremuros dejamos la capilla a la derecha y, por la izquierda llegamos a la puerta principal flanqueada por dos torres cilíndricas. Con escaleras en semicírculo y un escudo muy erosionado dan acceso a un pasillo que separa los dos cuerpos habitacionales.

A la izquierda tenemos los aseos y la tienda donde abonamos la entrada y podemos comprar recuerdos típicos de la zona. A la derecha hay otra estancia dedicada a almacén. Seguimos por las escaleras y llegamos a otras dos estancias. La de la izquierda esta decorada con muebles antiguos y tapices; en ella podemos ver una antigua armadura, una maqueta del castillo y dos reproducciones de los retratos de Doña Urraca y de Alfonso VII. Al fondo, una pequeña galería nos conduce a la estancia de la derecha donde hay una preciosa exposición de los trajes tradicionales de los distintos oficios. No permiten sacar fotografías en esta sala.

Salimos y a ambos lados tenemos escaleras que acceden a la cubierta de los módulos visitados. Por la izquierda accedemos a la puerta de la torre del homenaje. Su escudo también esta muy deteriorado. En la torre esta la exposición etnográfica con muestras de distintos oficios y una recreación de la casa tradicional del campo gallego. Al final llegamos a la terraza de la torre con impresionantes vistas de los contornos.

Bajamos y salimos del castillo por la izquierda, por entremuros podemos ver las troneras de defensa muy similares a las utilizadas en el castillo de Sotomayor. En la parte oeste, puedemos ver el increíble refuerzo inclinado que sustenta la torre del homenaje. Seguimos y nos encontramos con la pequeña capilla en la que se conservan dos bancos laterales de piedra y una pila de piedra incrustados en los muros y algunas tallas sin identificación.

Para llegar al castillo simplemente tomaremos la carretera, la autovía no, que lleva de Ponteareas a la Cañiza y a 6 km. en Vilasobroso tenemos indicaciones muy claras para llegar a él.


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