Incentivos Fiscales

INCENTIVOS FISCALES PARA LOS DONATIVOS A FUNDACIONES

1. Modalidades y requisitos de los donativos.

En los últimos años asistimos a un progresivo crecimiento del llamado “tercer sector”, integrado por las fundaciones y otras entidades sin ánimo de lucro caracterizadas todas ellas por que su objeto es la realización de algún fin de interés general, y ese crecimiento viene sin duda motivado por que con la Ley 49/2002, de 23 diciembre se dio inicio a la actual regulación de una serie de interesantes ventajas fiscales para aquellos que contribuyan al desarrollo de las actividades de este tipo de entes.

Estos incentivos fiscales son de dos tipos:

En primer lugar, para los sujetos que, cumpliendo ciertos requisitos, realicen aportaciones a las entidades relacionadas en la propia Ley.

En segundo lugar, para las empresas que suscriben convenios de colaboración con las entidades beneficiarias del mecenazgo, asumiendo directamente gastos de las actividades, o colaborando en acontecimientos de interés público, como pueden ser el Xacobeo. Así, para que los sujetos que realizan donativos destinados contribuir a la consecución de los fines de las entidades recogidas en la Ley 49/2002 se beneficien de los incentivos fiscales previstos y tengan derecho a una deducción en la cuota íntegra del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas o del Impuesto sobre Sociedades, según los casos, se han de cumplir una serie de requisitos:

  1. Por una parte, no todas las entidades sin animo de lucro podrán ser las beneficiarias de los donativos, sino que deben ser entidades sin fines lucrativos a las que sea de aplicación el régimen fiscal especial de la Ley 49/2002, de 23 diciembre (por ejemplo, la Fundación Mondariz Balneario.)

  2. Por otra, los donativos y aportaciones efectuados por las personas físicas y jurídicas, deben ser irrevocables, puros y simples, es decir, sin condiciones ni contrapartidas.



2. Incentivos fiscales para las personas físicas.

Las donaciones de bienes o de derechos y las cuotas de afiliación a fundaciones y a ciertas asociaciones, siempre que no den derecho a recibir algún tipo de contraprestación, permiten a quien las realiza disminuir la cantidad final a pagar por su impuesto personal.

Las personas físicas deducen en la cuota íntegra de su IRPF un 25 por 100 de lo donado. No obstante, la base de esta deducción, no puede superar el 10 por 100 de la base liquidable del contribuyente.

La deducción se reduce del 25 por 100 al 10 por 100 cuando se donen cantidades fundaciones y asociaciones de utilidad pública  que no se beneficien del régimen especial de la Ley 49/2002 por no cumplir algunos de los requisitos allí previstos.

Por otra parte, las ganancias patrimoniales que se pongan de manifiesto con ocasión de las aportaciones efectuadas a las entidades sin fines lucrativos están exentas de gravamen. Igualmente, también están exentos del Impuesto sobre el Incremento de Valor de Terrenos de Naturaleza Urbana los incrementos que se pongan de manifiesto en las transmisiones de terrenos, o en la constitución o transmisión de derechos reales de goce limitativos del dominio, realizados con ocasión de los donativos, donaciones y aportaciones efectuadas a favor de las entidades beneficiarias del mecenazgo.

3. Deducciones en el Impuesto sobre Sociedades.

Las sociedades y otros contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades tienen derecho a deducir de su cuota íntegra, minorada en las bonificaciones, deducciones por doble imposición y deducciones para incentivar la realización de determinadas actividades, el 35 por 100 de las cantidades donadas, pudiendo absorber la totalidad de la cuota del período impositivo al no encontrarse sometida a límite esta deducción.

Este porcentaje se aplica, en los donativos de bienes o derechos, sobre el valor contable que tuviesen en el momento de la transmisión. En el caso de un usufructo sobre bienes inmuebles, la base de esa deducción será el importe anual que resulte de aplicar el 2 por 100 al valor catastral y, en el caso de un usufructo sobre acciones o participaciones, el importe anual de los dividendos o intereses percibidos por el usufructuario en cada uno de los períodos impositivos de duración del usufructo.

Es muy importante evitar frecuentes confusiones aclarando que el donativo, por ser una liberalidad es, por tanto, un gasto no deducible, y no puede restarse su importe íntegro de los ingresos para el cálculo de base imponible. No es un gasto fiscalmente deducible en el cálculo del rendimiento que va a ser gravado, sin embargo, en virtud de lo previsto en la Ley 49/2002, para el cálculo del Impuesto sobre Sociedades, el 35% del donativo reducirá la cuota íntegra a pagar por la empresa. Si tenemos en cuenta los tipos de gravamen vigentes a partir del 1 de enero de 2007 (32,5% como tipo general y 25-30 % para empresas de reducida dimensión cuya cifra de negocio sea inferior a 8 millones de euros ) ello supone, en todo caso, una nada despreciable ventaja fiscal para las empresas colaboradoras, puesto que estarán recuperando parte del donativo efectuado a través de la disminución que éste produce en su cuota tributaria.

Además, como sucedía en el caso de las personas físicas, las rentas positivas que se pongan de manifiesto con ocasión de los donativos, donaciones y aportaciones efectuadas a las entidades sin fines lucrativos están exentas de gravamen. Además, las cantidades correspondientes al período impositivo no deducidas por insuficiencia de cuota líquida podrán aplicarse en las liquidaciones de los períodos impositivos que concluyan en los diez años inmediatos y sucesivos
Por último, hay que señalar que el artículo 22 de la Ley 49/2002 establece que la Ley de Presupuestos Generales del Estado podrá establecer una relación de actividades prioritarias de mecenazgo en el ámbito de los fines de interés general a que se refiere el así como las entidades beneficiarias.

En relación con dichas actividades y entidades, la Ley de Presupuestos Generales del Estado, podrá elevar en cinco puntos porcentuales, como máximo, los porcentajes y también los límites de las deducciones. Por lo tanto, la deducción en el IRPF puede llegar hasta el 30 por 100 y, en el Impuesto sobre Sociedades, hasta el 40 por 100. En este sentido, la Disposición Adicional Decimocuarta de la Ley 42/2006, de 28 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para el año 2007 establece las actividades prioritarias de mecenazgo.

4. Resumen de los incentivos existentes.

Personas físicas
IRPF

  • Deducción general del 25% del valor de lo donado en la cuota del impuesto.
  • Deducción incrementada del 30% del valor de lo donado cuando se trata de actividades prioritarias del mecenazgo.
  • Deducción por gastos de conservación del Patrimonio Histórico Español.
  • Deducción reducida del 10% del valor de lo donado si no se cumple con los requisitos de la Ley 49/2002.
  • Exención de la ganancia patrimonial puesta de manifiesto con la donación de los bienes, en los términos de la Ley 49/2002.
  • Impuesto sobre el Incemento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana.
  • Exención en este impuesto local de la plusvalía puesta de manifiesto con la donación de un inmueble.


Personas jurídicas
Impuesto sobre Sociedades

  • Incentivos especiales para las empresas que colaboran en acontecimientos de especial interés público (por ejemplo, Volvo Ocean Race). Deducción como gastos de las cantidades aportadas y otros beneficios.
  • Deducción general del 35%, en la cuota del IS, de las cantidades donadas.
  • Deducción incrementada del 40% para las actividades prioritarias de mecenazgo.
  • Exención de las rentas positivas que se pongan de manifiesto con ocasión de la donación.
  • Posibilidad de compensar en los próximos ejercicios las cantidades que no se pudieron deducir por insuficiencia de cuota.

Impuesto sobre el Incemento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana.

  • Exención en este impuesto local de la plusvalía puesta de manifiesto con la donación de un inmueble.





            

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